jueves, 6 de noviembre de 2008

El mensaje indicado de Obama

Felipe Joui
Cientista político
MBA

Obama no podría haber pronunciado un discurso más acertado la noche del 4 de noviembre donde tenía un mensaje para todos.
Este episodio es uno de los momentos políticos más importante de la historia norteamericana. No es para menos. La figura de Obama ha generado revuelo mundial y ha acogido las esperanzas e ilusiones de la mayoría de los habitantes de su país. Además, es el primer presidente negro (impensable hace 40 años). Catalogado de notable y casi perfecto, el discurso fue un gran final para una larga e intensa carrera a la presidencia. Comienza recordando que todos son iguales sin importar condición creencias y razas y que todos forman parte del mismo país, enfatizando siempre una visión de unidad.


Luego hace un reconocimiento importante a su contendor John Mc Cain a quien agradeció por su servicio y aporte al país tratándolo de “líder heroico” y que trabajarán en colaboración por el país. Un gesto que sin duda realza la nobleza y reconocimiento, pero por sobretodo nuevamente y quiere dar el ejemplo, (y es lo que busca demostrar al referirse de esta manera a Mc Cain) de unidad, apoyo, trabajo en conjunto.
Luego de referirse a su familia, de manera muy emotiva, demostrando una vez más el carisma del candidato, agradece a su equipo a quienes les atribuye el logro de la mejor campaña política en la historia de los Estados Unidos. Fueron 21 meses de campaña donde poco a poco el “si se puede” (yes we can) fue calando hondo y llenando de esperanzas en muchos hogares ilusionando con un cambio.
Un líder al “liderar” traspasa participación y responsabilidad a sus liderados, los involucra de buena manera en la acción. Eso hace Obama en su discurso al decirle a sus seguidores que este triunfo no es de él, sino que le pertenece a ellos, a los que votaron, a los que creen que sí se puede el cambio y los hace partícipe de este, incluso a los que no votaron por él ya que él de igual forma los escuchará y será su presidente. Emotivas palabras de aliento donde nuevamente se busca la unidad del país, trabajo y apoyo de todos los ciudadanos, reforzando esta idea al decir que no importan los colores del mapa (rojo o azul, republicanos y demócratas) por sobre eso son todos norteamericanos.
Parte importante de la victoria, y lo destaca, fue la participación de los jóvenes, quienes no solo salieron en masa a votar porque creían en un cambio, sino la cantidad de jóvenes voluntarios que hicieron “que si se pueda”. Esta adhesión juvenil inesperada y poco vista en política se debe a que Obama tuvo esa conexión y credibilidad en los jóvenes, quienes no le creen a los políticos, pero en Obama ven un cambio generacional que de los representa.
Un mensaje también para los latinos que de alguna manera ven en un presidente negro un cambio importante hacia la apertura de mente y la inclusión democrática de razas y culturas. Durante la campaña fue importante el voto latino y se trabajo en ello con Obama mostrando empatía y preocupación por quienes ven posible después de tener un presidente de color, porque no tener representantes latinos en el poder, “si se puede”.
De igual forma el mensaje de aliento y de que “si se puede” va para sus compatriotas de raza negra quienes ven en Obama todas las revanchas y reivindicaciones de años de postergación y menos precio en dicho país. Ven en Obama la culminación de un proceso y lucha por la real igualdad, por la democratización social y por la igualdad de oportunidades. Lectura similar tienen las distintas razas y creencias que ven con esta elección un avance en la construcción de una sociedad más tolerante, más abierta y que respeta las diferencias y las minorías.

También había un mensaje para quienes escuchaban en otros países. Mientras en Kenia bailaban celebrando el triunfo de Obama, este le decía a todo el mundo que la imagen de Estados Unidos debía cambiar. Si existieran quienes quieran destruir el mundo, Estados Unidos estará ahí para derrotarlos, pero que hay que terminar con la imagen de “policía del mundo”. Señalo enérgicamente que quiere recuperar el orgullo de ser norteamericano, orgullo que se ha ido perdiendo por las guerras e intervenciones internacionales. “No somos enemigos sino que amigos” señalo como muestra de la intención de cambiar la imagen internacional.
No podía faltar el mensaje sobre la crisis económica y para quienes les afecta y por las guerras que ha estado librando el país en Irak y Afganistán. Dio palabras de apoyo y dijo que sería difícil y tal vez lento pero que se saldrá adelante, “vamos a ser mejor” dijo Obama mientras el público asistente coreaba el “YES WE CAN” con convencimiento y mucha fuerza.

A diferencia de cualquier elección anterior esta vez había muchos temas, sectores, países y elementos que merecían un mensaje y atención aquella noche. Como nunca las esperanzas y las miradas están puestas en un candidato electo a la presidencia de los Estados Unidos, quien con el convencimiento de que “si se puede” y con la ilusión del “cambio”, al igual como se convenció Ecuador de que “si se puede” llegar al mundial de futbol y con la misma fuerza que lo canta Diego Torres, Obama espera lograr “que se pueda” sacar adelante al país y la difícil tarea de estar a la altura de las expectativas de los votantes. Fue un discurso emotivo, muy alentador, pero sin grandes promesas, donde se vio un liderazgo distinto en un presidente de los Estados Unidos, más humilde, más carismático y por sobre todo en busca de la unión de un país dolido y con una imagen pisoteada, con muchos desafíos por delante.

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lunes, 31 de diciembre de 2007

Para un 2008 mejor





Estimados lectores (si es que aún me queda alguno)

Desde septiembre que no he escrito nada, he estado full ocupado con mis estudios de MBA.
Esta vez tampoco he escrito nada pero quiero compartir con mis lectores lo que ha escrito Patricio Navia en la Tercera, que me parece bien acertado y que mejor citarlo si ya alguien escribio lo que uno quiere poner... asi que ahi se los dejo.

saludos y feliz 2008


El tercero es el vencido
Patricio NaviaAnuario
La Tercera, diciembre 30, 2007



Si hace bien las cosas en su tercer año, Bachelet pasará a la historia por la puerta grande. Si en cambio repite los errores, su lugar en la historia estará limitado a haber sido la primera mujer en llegar a La Moneda.
Aquí, siete sugerencias:

Control del timón político
Después de leer un decálogo que insistía en la necesidad de controlar la agenda, las protestas estudiantiles demostraron la facilidad con que Bachelet permite a otros poner los temas del debate público. Después de la revolución pingüina, su aprobación cayó al 46% (encuesta CEP) y Bachelet debió ajustar el gabinete. Las cosas mejoraron a fines de 2006, un 52% la aprobaba y sólo un 31% la desaprobaba. Pero en 2007, el Transantiago volvió a hacer que el gobierno perdiera el control de la agenda. Al evitar errores no forzados, Bachelet puede minimizar su principal falencia: la percepción generalizada que el gobierno no controla el timón político.

Políticas públicas fallidas
El 2007, el Transantiago copó la agenda política, puso al gobierno a la defensiva y forzó un segundo cambio de gabinete. Peor aún, frenó la implementación de otras reformas. Porque se sentía con tarjeta amarilla, el gobierno fue demasiado cauto. Pero el éxito de un gobierno se mide por la cantidad de reformas bien logradas. Precisamente porque ya está en debe por el Transantiago, Bachelet debe arriesgarse a implementar más reformas ambiciosas. Ya tiene un gol en contra. Para ganar, necesita implementar otras reformas que opaquen al Transantiago. Las reformas en pensiones y educación ya están tomando forma. Pero Bachelet puede dejar un legado más ambicioso si también se anima a impulsar la modernización del Estado.

Buen gabinete y hoja de ruta
Al nombrar a Francisco Vidal en vocería, se liberó de su segunda contraproducente promesa populista inicial de que “nadie se repite el plato”. El cambio de gabinete anterior sepultó la paridad de género. En su próximo gabinete, Bachelet debe convocar a un equipo fuerte, así sean puros nombres repetidos. Pero también debe evitar la improvisación. Desde sus sorpresivas declaraciones hasta las irreflexivas iniciativas legislativas (fin del lucro en educación), debe mantenerse fiel a los cuatro ejes que delineó en su primer discurso del 21 de mayo.

Fortalecer la Concertación
Su simpatía personal es fortaleza sólo cuando su sonrisa emana desde dentro del poderoso y unido tanque concertacionista. Sin una Concertación fuerte, Bachelet es vulnerable. Hasta ahora, Bachelet despierta más simpatía que respeto. El cambio de gabinete debe consolidar el ADN concertacionista. Eso fortalecerá a los partidos. Aunque abandone sus promesas de gobierno ciudadano y de democracia participativa, Bachelet debe privilegiar el fortalecimiento de la Concertación para poder ganar las municipales. Si la Concertación pierde las elecciones de octubre de 2008, Bachelet difícilmente podrá lograr éxitos en su último año.

Crecimiento económico
Porque la inflación preocupa y el crecimiento es menor al de América latina, Bachelet debe poner renovado énfasis en la economía, aunque ella prefiera la red de protección social. Con tasas de crecimiento discretas, la protección social seguirá siendo insuficiente. En vez de dejarse llevar por los cantos de sirena de la izquierda estatista, debe profundizar la apertura al mundo y la competitividad. Aunque le duela a los sindicatos, debe impulsar la modernización del Estado. Ninguna reforma educacional podrá ser exitosa sin mejor capacitación de los profesores y mejores instrumentos de rendición de cuentas.

¿Gobierno de todos?
Sabiéndose símbolo de la inclusión, Bachelet quiso impulsar un gobierno para todos. Pero el que quiere gobernar para todos termina gobernando para nadie. Ahora, debe privilegiar la eficiencia y la gobernabilidad por sobre la participación y las comisiones. Aunque algunos la acusen de traidora a sus ideales socialistas, los resultados serán más provechosos.

¿Un paréntesis entre dos Lagos?
Ahora que Lagos ha vuelto al ruedo, la Presidenta tiene la inmejorable oportunidad para demostrar que ella no es sólo un paréntesis entre dos administraciones Lagos. Al distanciarse de Lagos, enviará una señal de independencia que le granjeará respeto en los partidos políticos. Además, podrá también evitar un temprano síndrome de pato cojo.

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jueves, 13 de septiembre de 2007

Había una vez un 11 de septiembre...


Felipe Joui
Cientista político
Alumno MBA Internacional
Universidad Adolfo Ibañez


Por que nos suspenden las clases y tenemos que irnos antes a nuestras casas? Pregunta de un compañero de MBA que viene de Panamá y no sabe que pasa en Chile un 11 de septiembre.

Bueno nos mandan antes a las casas para estar seguros y que no nos pase nada.

Esto es parte del dialogo que sostuve con mi compañero a quien trataba de explicarle el fenómeno del 11 de septiembre en nuestros días. Parece una respuesta poco lógica en 2007, en democracia en un país destacado en Latinoamérica por su progreso y desarrollo.

Y bueno que pasó y cuando? Pregunta el panameño. Bueno en 1973 fue el golpe militar hecho histórico que divide a los chilenos por lo visto hasta hoy. Y por que hay que esconderse en las casas, por que hay disturbios?

Para un extranjero es poco lógico y difícil de entender lo que pasa un 11 de septiembre en nuestro país. La verdad para mi también es complejo de entender y analizar. Bueno sería que todos los chilenos hiciéramos el ejercicio de explicarle a un extranjero el 11 de septiembre, partiendo de la base histórica (es lo fácil de explicar) y desembocar a lo que ocurre hoy 34 años después. Con este ejercicio tan simple nos podemos dar cuenta del atraso, resentimiento, violencia, poca cultura que aún tenemos.

Otra cosa que me llamo poderosamente la atención fueron los entrevistados en la calle que opinaban y se quejaban “que santiago esta sitiado”, “manifestarse es un derecho adquirido y que el pueblo lo ha ganado” “se abrirán las alamedas”. Si estamos como estamos ha sido exclusivamente por las regalías y mano blanda del llamado gobierno ciudadano. Yo a estas personas les digo que el único derecho inherente y que todo Estado debe manejar y entender es el principio del daño de JSMill que aplicado al caso dice a grandes rasgos que el derecho de manifestarse se termina en el preciso momento que hay daños y vulneración en los derechos de los demás, daños a la propiedad privada y pública, vandalismo, etc. Velasco al parecer leyó un resumen de este autor y por eso no se permitieron todas las marchas y manifestaciones que se querían. A pesar de esto ya es tarde y no se puede evitar dirigir las miradas al gobierno. Alguien ya ha descrito de mejor manera este punto y por eso lo cito “La pendiente resbaladiza que comenzó con la tolerancia a las tomas ilegales de colegios en 2006 y siguió con la pasividad ante los buses quemados en las protestas de CODELCO ha terminado en la barbarie contra civiles y carabineros”.(La advertencia de Lagos Patricio Navia La Tercera, septiembre 13, 2007)

Velasco esta vez al tratar de evitar lo que se sabía, se ha ganado críticas y hasta querellas por “militarizar las calles”. El gobierno debe ser fuerte en el tema y dejar en claro cuando la libertad se convierte en libertinaje hay que restringirla y controlarla. El mensaje que la ciudadanía chilena debe entender es que democracia no es libertad para hacer lo que a todos se les plazca. Es más, parte de la democracia es aceptar un estado de derecho y vivir conforme a reglas y leyes iguales para todos.

Siguiendo esta lógica, las responsabilidades (si bien no son autores materiales, son los que de alguna manera han generado el ambiente y escenario) no deberían recaer mayormente en Velasco, sino en los dirigentes irresponsables que llaman a la movilización y marchas demostrando que la sociedad y civismo chileno aún esta en pañales. Si cada manifestación que se ha hecho este año ha terminado de la misma manera, es para que, o pongan mano firme para aleccionar de una vez a los que distorsionan el tema, o se cortan las libertades para el pueblo por no saber expresarse, lo que significaría un retroceso para nuestra sociedad. A veces hay que retroceder para avanzar.

41 carabineros heridos y uno muerto, cuantiosos daños y perdidas materiales que le cuestan millones al país y a gente de esfuerzo. A 34 años del hecho histórico que se “conmemora” con su principal protagonista fallecido el año pasado, ya no tienen ningún ribete político los hechos de un 11 de septiembre, solo una excusa más para el vandalismo y el terror impune en nuestro país.

Como mejorar o terminar con esto? Mas represión? Más educación? El tiempo lo dirá, o tal vez no.

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jueves, 16 de agosto de 2007

Sueldo ético.

Felipe Joui

Cientista Político
Alumno MBA Internacional
U Adolfo Ibañez


La semana pasada los dichos del obispo Goic pusieron el tema del sueldo mínimo o sueldo “ético” en la agenda política y en portada de todos los diarios.

El tema creo que se puede analizar en dos instancias o en dos aspectos, por un lado el tema económico en si, que significa económica y políticamente, o la factibilidad de la propuesta si se quiere. Y otro análisis es el que se puede hacer de la manera y el momento en que se nos presenta el tema.

Partiré con el primer punto . El sueldo mínimo es cada año tema de discusión, es más el tema se debatió hace un par de meses en el parlamento. Actualmente en Chile el sueldo mínimo es de 144 mil pesos cifra muchas veces insuficiente si hay un solo sostenedor y muchas personas que sostener. Los 144 mil pesos no son una cifra antojadiza o fijada unilateralmente, esta es una cifra pactada entre las posibilidades que puede ceder el gobierno, estudiada de manera que no impacte y mas bien beneficie y la CUT que vela por el bienestar de los trabajadores, por ende busca negociar mejores sueldos mínimos. Económicamente hay que tener ciertos cuidados o reparos al manejar el sueldo mínimo, no se debe manejar solamente de manera política. El subir el sueldo mínimo (ni siquiera a los 250 mil que propone el Sr Goic) trae consigo una serie de males y efectos que ya han discutido y expresado varios economistas, yo para poder sustentar mis dichos me apoyare solo en tres ideas:


- Desempleo: Subir significativamente el sueldo mínimo deriva en un alza del desempleo, esto por que los empresarios aumentarían sus costos en salarios y mano de obra y tendrían que prescindir de parte de esta. También aumentan los índices de desempleo producto de los jóvenes que dejan los estudios al ver las expectativas de ingresos más altos.

- Falta de inversión: Los altos sueldos son un desincentivo a la inversión en las empresas.

- Aumento desigualdad: De lo anterior podemos ver menos oportunidades y aumento en las diferencias en los sectores sociales.

Esto es en general en cuanto al aumento del sueldo mínimo, ahora la idea de establecer un sueldo “etico” de 250 mil, creo que se basa en puras buenas intenciones pero en muy poca factibilidad para la realidad chilena. Si ya teniendo el 2do sueldo mínimo más alto de Latinoamérica (Estado Nacional, domingo 12 de agosto) hay problemas para negociar el monto, no veo muy posible ni siquiera un alza a 200 mil. De esto me surgen las siguientes preguntas:

¿Quién lo va a pagar?

-¿los empresarios? No, lo dudo mucho y por no pagarlo se despedirá gente y las PYMES y empresas pequeñas verán extinguidas sus posibilidades de surgir ya que no podrán pagar esos sueldos.

¿El Estado? He escuchado opiniones de un fondo mixto entre estado y empresas (también he escuchado la barbaridad de que el Estado lo pague íntegramente) pero no creo que sea la solución, ni conveniente que el Estado subsidie infinitamente un sueldo “ético” en ese caso que financie un seguro de cesantía u otros beneficios laborales para todos. Si pudiera crear los mecanismos de financiamiento, pienso políticas redistributivas si fuera el caso, pero desembolsar más en gasto público y fomentar al estado benefactor, no creo que sea la opción.

¿Qué pasa con los que ya ganan cerca de los 200-250 mil? Bueno supongo que habría que reajustarlos también y así van subiendo todos los sueldos, la inflación y una serie de males económicos.

Creo que todas estas ideas desacreditan un poco la idea del padre Goic quien de muy buena fe y llevando el sentir de muchos ha puesto el tema en la agenda, pero de ahí a proponer un “debate nacional” para decidir sobre el tema, me parece poco acertado. Con esto me paso al segundo enfoque o aspecto del tema que hace alusión a como se propuso, quién y en el momento que se ha puesto el tema.

Históricamente la iglesia ha cumplido un rol de mediador social y con una reconocida y efectiva influencia. El tema lo puso el obispo Goic en boca de todos, en la agenda de gobierno, en la agenda de los partidos, y ha propuesto un debate nacional para tratar el tema. Esto después de que la iglesia se ha visto apagando otros incendios y contingencias sociales en las últimas semanas. Las preguntas que surgen pueden ser las siguientes:

¿Le corresponde a la iglesia comentar, opinar y proponer en materias de política económica? A mi parecer sí puede ser un actor relevante por el antecedente histórico, por la influencia y relevancia y por que si nadie más hace un llamado o nota los problemas, bien hace la Iglesia en sacarnos de nuestras vidas egoístas y hacernos ver la realidad. Ahora bien, Evelyn Matthei tiene un punto (o al menos creo comprenderla) al desacreditar las propuestas del clérigo, ya que no hay que ser muy experto en economía para predecir lo que ya señale en el punto uno y me parece que ahí esta el límite entre opinar y proponer “un debate nacional”, como si fuera materia de plebiscito o consulta vecinal cual es el sueldo mínimo que quiere o necesita la gente.

Así todo, los ávidos políticos (aquellos quienes gozan de la política como actividad y no como ciencia) han tomado este tema y han hecho visitas a terreno, opinan, dan propuestas, pero ¿habrá algún resultado de todo esto?

Sin ánimo de endosar culpas o buscar responsables, creo que el Gobierno debe tener la capacidad, o, de anticiparse y prever situaciones sociales, o de ponerse firme y dejar de destinar tiempo y recursos en apagar incendios sociales en vez de avanzar con lo planificado. Creo que el llamado “gobierno ciudadano” es más bien un “gobierno del berrinche y complacencia”. Otro ejemplo de esto vamos a ver con la CUT que ya hizo llamado a paro para fines de agosto.


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martes, 17 de julio de 2007

Piñerazo

Felipe Joui

Cientista político

La semana pasada salieron a la luz pública unas acusaciones que terminaron en una multa por parte de la SVS (Superintendencia de Valores y Seguros) para el ex Senador Piñera, por la compra de acciones de LAN. Este hecho ha causado un terremoto al interior de la Alianza y pone en jaque las aspiraciones de la derecha de llegar a la Moneda en las próximas elecciones.

Las reacciones de la UDI no se hicieron esperar al ver que el candidato de RN era cuestionado y multado por irregularidades empresariales, la UDI ha criticado y revocado el apoyo al empresario por estos hechos.
Esto ha significado un quiebre importante en la Alianza, enfrentando nuevamente a Matthei con Piñera y sacando a relucir todas las pugnas e incompatibilidades que existen (y persisten) al interior de la coalición de derecha. Algunos aprovechan el momento político (la misma Matthei si se quiere) para salir de las sombras y tener un poco más de cancha y relevancia, y que mejor que ser uno de los cabecillas que apunta y desacredita al principal candidato de la oposición.

En RN alegan ser víctimas de una jugada política. Puede ser, pero ya lo dice el refrán: “si el río suena es porque piedras trae”, y la jugada política se crea o es propiciada por algunas licencias o faltas que ha tenido Piñera. El ex senador optó por pagar la multa, despejando dudas, para algunos, de la veracidad de las acusaciones.

Cierto o no lo de Piñera, el efecto que esto ha tenido en la alianza ha sido enorme, el costo político que significa romper la alianza y querer desmarcarse de Piñera es muy grande, vale ganar o no una elección presidencial. La UDI ha tenido que evaluar (suponiendo que lo hizo reflexivamente y no fue una reacción impulsiva y precipitada) si hacía la vista gorda y mantenía la alianza y apoyo al candidato de RN o si tomaba este impasse como una oportunidad de desmarcarse de RN y correr en pista propia la carrera presidencial y no como un agregado de RN o de Piñera. La UDI ha optado por esta segunda opción al parecer (esta claro que se quiere desmarcar de Piñera ahora más que nunca, pero aún no veo tan claro la carrera presidencial), aunque esto signifique hipotecar la ventaja de la alianza para las próximas elecciones.

Hablo de hipotecar la ventaja, de dejar pasar esta oportunidad, porque la Alianza necesita estar unida para este propósito. Este episodio pone en duda, una vez más, la unidad de la coalición y por ende posible gobernabilidad en caso de tener que gobernar. También sustenta mi idea de dejar pasar la oportunidad al cuestionar y quitar apoyo al único candidato visible de la Alianza. La falta de candidatos en la coalición de derecha es vidente, liderazgos los hay, pero para el sillón presidencial hay que tener candidatos reales.

Saco en limpio un par de cosas, creo que la ciudadanía pide a gritos cambiar a la Concertación del gobierno, por todos los problemas, corrupción, etc, pero debe ser alguien de reputación intachable, creo (y espero) que esa sea la lectura de la UDI al justificar su des apoyo a Piñera. También recalco y apoyo enfáticamente la idea de que el poder político y el poder económico no van (o no deberían) ir de la mano, tema que preocupa a muchos y que está dejando a Piñera fuera de carrera.

Y por último, de seguir esta ruptura y no alineamiento de la Alianza tendremos que seguir bajo un 5to gobierno de la concertación y parece ser lo más lógico si la oposición no tiene candidatos reales y no muestra gobernabilidad para hacerlo.

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miércoles, 13 de junio de 2007

A la chilena, una vez más

Felipe Joui

Cientista Político

Durante las últimas semanas he repetido en mi cabeza dos frases, una es un dicho popular que dice “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, frase que ha sonado recurrente en mí por lo problemas constantes que viven los chilenos todos los años. La otra línea va muy relacionada a la anterior y la escuchaba en clases, de boca de un profesor a quien yo miraba impávido e incrédulo por sus palabras, “en Chile todo se hace mal”, y el pesimismo que éstas transmitían a los jóvenes estudiantes. En estos días, y hace ya un tiempo, me hacen cada vez más sentido sus palabras. La cantidad de temas donde queda en evidencia el como “no hacer” las cosas y la cantidad de temas o problemas que se repiten año a año hacen que la ciudadanía las haga parte de la cotidianeidad.

Temas reiterativos que pasan a ser pan de cada día sin soluciones definitivas, medidas parche, soluciones a medias, al final todos los años según el mes es el turno de algún problema que ya es parte de nuestra identidad. Estos son problemas que se van turnando según les corresponda en el calendario, en invierno se concentran varios, las preemergencias y alertas ambientales por la mala calidad del aire. Las medidas se concentran en aumentar dígitos de restricción, que no da solución al tema y las autoridades proponiendo estudios y mostrándose preocupados por el tema. Si llueve, es el turno de las calles inundadas, hogares anegados, gente aislada de los mismos sectores extremos del país, los personajes que cada año salen con su triciclo para ayudar a cruzar la calle por unas monedas y salen las autoridades a ofrecer ayuda, los alcaldes con planes de contingencia y destinando recursos para la ayuda momentánea. Al vandalismo le toca cada día del trabajador, cada 11 de septiembre, cada día de “joven combatiente” y ahora hay que ver si se agrega el día de los desaparecidos, y siempre el intendente promete el rigor de la ley a los responsables mientras se gastan millones en reparar los destrozos, tanto el Estado como particulares afectados.

Hoy nos damos cuenta que se suma la crisis energética, como tema que espera su turno con número en mano año a año para causar estragos y demostrar la poca “planificación estratégica” que hay. Desde el año 98 que sufrimos los primeros cortes de energía y comenzó a sonar el tema energético como un “problema”. Ahora dependemos del gas Argentino, por acuerdos del 2002, pero hasta la fecha no hay una solución definitiva al tema, ni la manera de asegurar la producción propia de la energía, teniendo recursos para hacerlo. Casi 10 años atrás sufrimos las consecuencias de una mala planificación y falta de previsión, 10 años después seguimos tropezando con la misma piedra.

Las empresas exitosas, lo son por que tienen una visión de futuro, se fijan metas u objetivos, se crea una planificación estratégica, se analizan los temas y problemas y se les dan real solución, ya que estos problemas impiden lograr el objetivo, se analizan los medios para llegar a éste, y debe hacerse de manera eficiente sino se traduce en pérdidas -incluso la quiebra-. En este sentido el Estado debe funcionar de manera similar en sus políticas públicas, con objetivos claros, trazando la ruta y alternativas para lograrlo y no dejar cosas a medias ni a la suerte, ni depender de factores externos, como la lluvia o la situación del país vecino. Tal como el maestro “chasquilla” arregla con un “alambrito” “por mientras”, el Estado chileno por mucho tiempo usa la misma actitud y filosofía para solucionar los problemas y al final no los soluciona y gasta más recursos cada año en soluciones parche.

Al final se tiene un país a medias en muchos sentidos, que tropieza a cada rato con los mismos escollos en el camino, con paradojas como que el ministro de energía rece por lluvia para salir de la crisis de energía y el de transporte para que no llueva para no agravar la crisis del Transantiago. ¿No será que mi profesor tenía toda la razón y en efecto en Chile se hace todo mal?

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martes, 29 de mayo de 2007

¿..Y donde esta la oposición?

Felipe Joui

Cientista político


No es un secreto que el gobierno no ha hecho un buen trabajo, es más, el Transantiago es uno de los elementos que se encarga de recordárselo a diario a los santiaguinos. La oposición también cumple su rol de fiscalizar, acusar y recordarle a la ciudadanía los errores del gobierno y su coalición. Pero ¿Lo estarán haciendo bien?, ¿Es suficiente para asomarse como la solución o la alternativa que deberían tener en cuenta los chilenos?

Tras las propuestas de la presidenta del pasado 21 de mayo la oposición hizo énfasis en su rol fiscalizador y que estará atento a cada uno de los gastos que se hagan, sobre todo en educación, que fue la cifra que más llamo la atención por lo abultada y sin dejar en claro los resultados específicos esperados con esta inversión. Pero esto no es nada nuevo, sino una extensión de la estrategia que ha mostrado la oposición durante todo el tiempo. La oposición se ha dedicado a demostrar los errores y la incompetencia del gobierno, incluso en esta estrategia han dejado escapar oportunidades como EFE, tema que no le dieron suficiente cobertura mediática por que era más “interesante” el Transantiago.

Buscando el descrédito y haciendo notar los errores del gobierno, la oposición no necesariamente logra convencer de ser mejor que los que están en la moneda, solo logra demostrar que quienes están no lo hacen bien, pero no se muestran como una opción realmente mejor, sino que buscan ser electos por menos malos.

La falta de propuestas concretas, el exceso de responsabilidad al no hacer llamados de movilización social (tal vez no tenga la Alianza adeptos para este ejercicio), hacen que sólo quede el rol y la estrategia ya descrita, pero para llegar a la moneda, creo que se necesita más que demostrar la incompetencia del rival, sino que hacer relucir las bondades propias. Esto es lo que debe hacer urgente y con nuevo énfasis la oposición. No solo Piñera como posible candidato (que de alguna manera ha dado luces de “darle consejos” a la presidenta) sino que también los partidos deben demostrar este compromiso.

El escenario no puede ser mejor para este propósito, el desgaste de los gobiernos de la concertación, temas que no logran solución tras 17 años de gestión (educación por ejemplo y que ahora le adicionan 650 millones más), los casos de corrupción, etc han hecho que la ciudadanía ya no crea en las propuestas que hizo la presidenta, así lo demuestra el estudio de El Mercurio donde el 45.8% de los encuestados no cree en las promesas de la presidenta y el 62,3% cree que el desempeño del gobierno se mantendrá o empeorará. En este escenario los temas inmediatos son energía y transantiago, temas que son una oportunidad para la oposición, no solo de fiscalizar y criticar la falta de reacción para solucionar los problemas, sino para demostrar que pueden aportar con ideas y propuestas concretas al problema y de paso dejar la imagen de que tienen potencial para hacerse cargo del país, pero como una opción mejor, no como castigo para la concertación por su mal desempeño.

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