jueves, 6 de noviembre de 2008

El mensaje indicado de Obama

Felipe Joui
Cientista político
MBA

Obama no podría haber pronunciado un discurso más acertado la noche del 4 de noviembre donde tenía un mensaje para todos.
Este episodio es uno de los momentos políticos más importante de la historia norteamericana. No es para menos. La figura de Obama ha generado revuelo mundial y ha acogido las esperanzas e ilusiones de la mayoría de los habitantes de su país. Además, es el primer presidente negro (impensable hace 40 años). Catalogado de notable y casi perfecto, el discurso fue un gran final para una larga e intensa carrera a la presidencia. Comienza recordando que todos son iguales sin importar condición creencias y razas y que todos forman parte del mismo país, enfatizando siempre una visión de unidad.


Luego hace un reconocimiento importante a su contendor John Mc Cain a quien agradeció por su servicio y aporte al país tratándolo de “líder heroico” y que trabajarán en colaboración por el país. Un gesto que sin duda realza la nobleza y reconocimiento, pero por sobretodo nuevamente y quiere dar el ejemplo, (y es lo que busca demostrar al referirse de esta manera a Mc Cain) de unidad, apoyo, trabajo en conjunto.
Luego de referirse a su familia, de manera muy emotiva, demostrando una vez más el carisma del candidato, agradece a su equipo a quienes les atribuye el logro de la mejor campaña política en la historia de los Estados Unidos. Fueron 21 meses de campaña donde poco a poco el “si se puede” (yes we can) fue calando hondo y llenando de esperanzas en muchos hogares ilusionando con un cambio.
Un líder al “liderar” traspasa participación y responsabilidad a sus liderados, los involucra de buena manera en la acción. Eso hace Obama en su discurso al decirle a sus seguidores que este triunfo no es de él, sino que le pertenece a ellos, a los que votaron, a los que creen que sí se puede el cambio y los hace partícipe de este, incluso a los que no votaron por él ya que él de igual forma los escuchará y será su presidente. Emotivas palabras de aliento donde nuevamente se busca la unidad del país, trabajo y apoyo de todos los ciudadanos, reforzando esta idea al decir que no importan los colores del mapa (rojo o azul, republicanos y demócratas) por sobre eso son todos norteamericanos.
Parte importante de la victoria, y lo destaca, fue la participación de los jóvenes, quienes no solo salieron en masa a votar porque creían en un cambio, sino la cantidad de jóvenes voluntarios que hicieron “que si se pueda”. Esta adhesión juvenil inesperada y poco vista en política se debe a que Obama tuvo esa conexión y credibilidad en los jóvenes, quienes no le creen a los políticos, pero en Obama ven un cambio generacional que de los representa.
Un mensaje también para los latinos que de alguna manera ven en un presidente negro un cambio importante hacia la apertura de mente y la inclusión democrática de razas y culturas. Durante la campaña fue importante el voto latino y se trabajo en ello con Obama mostrando empatía y preocupación por quienes ven posible después de tener un presidente de color, porque no tener representantes latinos en el poder, “si se puede”.
De igual forma el mensaje de aliento y de que “si se puede” va para sus compatriotas de raza negra quienes ven en Obama todas las revanchas y reivindicaciones de años de postergación y menos precio en dicho país. Ven en Obama la culminación de un proceso y lucha por la real igualdad, por la democratización social y por la igualdad de oportunidades. Lectura similar tienen las distintas razas y creencias que ven con esta elección un avance en la construcción de una sociedad más tolerante, más abierta y que respeta las diferencias y las minorías.

También había un mensaje para quienes escuchaban en otros países. Mientras en Kenia bailaban celebrando el triunfo de Obama, este le decía a todo el mundo que la imagen de Estados Unidos debía cambiar. Si existieran quienes quieran destruir el mundo, Estados Unidos estará ahí para derrotarlos, pero que hay que terminar con la imagen de “policía del mundo”. Señalo enérgicamente que quiere recuperar el orgullo de ser norteamericano, orgullo que se ha ido perdiendo por las guerras e intervenciones internacionales. “No somos enemigos sino que amigos” señalo como muestra de la intención de cambiar la imagen internacional.
No podía faltar el mensaje sobre la crisis económica y para quienes les afecta y por las guerras que ha estado librando el país en Irak y Afganistán. Dio palabras de apoyo y dijo que sería difícil y tal vez lento pero que se saldrá adelante, “vamos a ser mejor” dijo Obama mientras el público asistente coreaba el “YES WE CAN” con convencimiento y mucha fuerza.

A diferencia de cualquier elección anterior esta vez había muchos temas, sectores, países y elementos que merecían un mensaje y atención aquella noche. Como nunca las esperanzas y las miradas están puestas en un candidato electo a la presidencia de los Estados Unidos, quien con el convencimiento de que “si se puede” y con la ilusión del “cambio”, al igual como se convenció Ecuador de que “si se puede” llegar al mundial de futbol y con la misma fuerza que lo canta Diego Torres, Obama espera lograr “que se pueda” sacar adelante al país y la difícil tarea de estar a la altura de las expectativas de los votantes. Fue un discurso emotivo, muy alentador, pero sin grandes promesas, donde se vio un liderazgo distinto en un presidente de los Estados Unidos, más humilde, más carismático y por sobre todo en busca de la unión de un país dolido y con una imagen pisoteada, con muchos desafíos por delante.

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