jueves, 13 de septiembre de 2007

Había una vez un 11 de septiembre...


Felipe Joui
Cientista político
Alumno MBA Internacional
Universidad Adolfo Ibañez


Por que nos suspenden las clases y tenemos que irnos antes a nuestras casas? Pregunta de un compañero de MBA que viene de Panamá y no sabe que pasa en Chile un 11 de septiembre.

Bueno nos mandan antes a las casas para estar seguros y que no nos pase nada.

Esto es parte del dialogo que sostuve con mi compañero a quien trataba de explicarle el fenómeno del 11 de septiembre en nuestros días. Parece una respuesta poco lógica en 2007, en democracia en un país destacado en Latinoamérica por su progreso y desarrollo.

Y bueno que pasó y cuando? Pregunta el panameño. Bueno en 1973 fue el golpe militar hecho histórico que divide a los chilenos por lo visto hasta hoy. Y por que hay que esconderse en las casas, por que hay disturbios?

Para un extranjero es poco lógico y difícil de entender lo que pasa un 11 de septiembre en nuestro país. La verdad para mi también es complejo de entender y analizar. Bueno sería que todos los chilenos hiciéramos el ejercicio de explicarle a un extranjero el 11 de septiembre, partiendo de la base histórica (es lo fácil de explicar) y desembocar a lo que ocurre hoy 34 años después. Con este ejercicio tan simple nos podemos dar cuenta del atraso, resentimiento, violencia, poca cultura que aún tenemos.

Otra cosa que me llamo poderosamente la atención fueron los entrevistados en la calle que opinaban y se quejaban “que santiago esta sitiado”, “manifestarse es un derecho adquirido y que el pueblo lo ha ganado” “se abrirán las alamedas”. Si estamos como estamos ha sido exclusivamente por las regalías y mano blanda del llamado gobierno ciudadano. Yo a estas personas les digo que el único derecho inherente y que todo Estado debe manejar y entender es el principio del daño de JSMill que aplicado al caso dice a grandes rasgos que el derecho de manifestarse se termina en el preciso momento que hay daños y vulneración en los derechos de los demás, daños a la propiedad privada y pública, vandalismo, etc. Velasco al parecer leyó un resumen de este autor y por eso no se permitieron todas las marchas y manifestaciones que se querían. A pesar de esto ya es tarde y no se puede evitar dirigir las miradas al gobierno. Alguien ya ha descrito de mejor manera este punto y por eso lo cito “La pendiente resbaladiza que comenzó con la tolerancia a las tomas ilegales de colegios en 2006 y siguió con la pasividad ante los buses quemados en las protestas de CODELCO ha terminado en la barbarie contra civiles y carabineros”.(La advertencia de Lagos Patricio Navia La Tercera, septiembre 13, 2007)

Velasco esta vez al tratar de evitar lo que se sabía, se ha ganado críticas y hasta querellas por “militarizar las calles”. El gobierno debe ser fuerte en el tema y dejar en claro cuando la libertad se convierte en libertinaje hay que restringirla y controlarla. El mensaje que la ciudadanía chilena debe entender es que democracia no es libertad para hacer lo que a todos se les plazca. Es más, parte de la democracia es aceptar un estado de derecho y vivir conforme a reglas y leyes iguales para todos.

Siguiendo esta lógica, las responsabilidades (si bien no son autores materiales, son los que de alguna manera han generado el ambiente y escenario) no deberían recaer mayormente en Velasco, sino en los dirigentes irresponsables que llaman a la movilización y marchas demostrando que la sociedad y civismo chileno aún esta en pañales. Si cada manifestación que se ha hecho este año ha terminado de la misma manera, es para que, o pongan mano firme para aleccionar de una vez a los que distorsionan el tema, o se cortan las libertades para el pueblo por no saber expresarse, lo que significaría un retroceso para nuestra sociedad. A veces hay que retroceder para avanzar.

41 carabineros heridos y uno muerto, cuantiosos daños y perdidas materiales que le cuestan millones al país y a gente de esfuerzo. A 34 años del hecho histórico que se “conmemora” con su principal protagonista fallecido el año pasado, ya no tienen ningún ribete político los hechos de un 11 de septiembre, solo una excusa más para el vandalismo y el terror impune en nuestro país.

Como mejorar o terminar con esto? Mas represión? Más educación? El tiempo lo dirá, o tal vez no.

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