Durante las últimas semanas he repetido en mi cabeza dos frases, una es un dicho popular que dice “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, frase que ha sonado recurrente en mí por lo problemas constantes que viven los chilenos todos los años. La otra línea va muy relacionada a la anterior y la escuchaba en clases, de boca de un profesor a quien yo miraba impávido e incrédulo por sus palabras, “en Chile todo se hace mal”, y el pesimismo que éstas transmitían a los jóvenes estudiantes. En estos días, y hace ya un tiempo, me hacen cada vez más sentido sus palabras. La cantidad de temas donde queda en evidencia el como “no hacer” las cosas y la cantidad de temas o problemas que se repiten año a año hacen que la ciudadanía las haga parte de la cotidianeidad.
Temas reiterativos que pasan a ser pan de cada día sin soluciones definitivas, medidas parche, soluciones a medias, al final todos los años según el mes es el turno de algún problema que ya es parte de nuestra identidad. Estos son problemas que se van turnando según les corresponda en el calendario, en invierno se concentran varios, las preemergencias y alertas ambientales por la mala calidad del aire. Las medidas se concentran en aumentar dígitos de restricción, que no da solución al tema y las autoridades proponiendo estudios y mostrándose preocupados por el tema. Si llueve, es el turno de las calles inundadas, hogares anegados, gente aislada de los mismos sectores extremos del país, los personajes que cada año salen con su triciclo para ayudar a cruzar la calle por unas monedas y salen las autoridades a ofrecer ayuda, los alcaldes con planes de contingencia y destinando recursos para la ayuda momentánea. Al vandalismo le toca cada día del trabajador, cada 11 de septiembre, cada día de “joven combatiente” y ahora hay que ver si se agrega el día de los desaparecidos, y siempre el intendente promete el rigor de la ley a los responsables mientras se gastan millones en reparar los destrozos, tanto el Estado como particulares afectados.
Hoy nos damos cuenta que se suma la crisis energética, como tema que espera su turno con número en mano año a año para causar estragos y demostrar la poca “planificación estratégica” que hay. Desde el año 98 que sufrimos los primeros cortes de energía y comenzó a sonar el tema energético como un “problema”. Ahora dependemos del gas Argentino, por acuerdos del 2002, pero hasta la fecha no hay una solución definitiva al tema, ni la manera de asegurar la producción propia de la energía, teniendo recursos para hacerlo. Casi 10 años atrás sufrimos las consecuencias de una mala planificación y falta de previsión, 10 años después seguimos tropezando con la misma piedra.
Las empresas exitosas, lo son por que tienen una visión de futuro, se fijan metas u objetivos, se crea una planificación estratégica, se analizan los temas y problemas y se les dan real solución, ya que estos problemas impiden lograr el objetivo, se analizan los medios para llegar a éste, y debe hacerse de manera eficiente sino se traduce en pérdidas -incluso la quiebra-. En este sentido el Estado debe funcionar de manera similar en sus políticas públicas, con objetivos claros, trazando la ruta y alternativas para lograrlo y no dejar cosas a medias ni a la suerte, ni depender de factores externos, como la lluvia o la situación del país vecino. Tal como el maestro “chasquilla” arregla con un “alambrito” “por mientras”, el Estado chileno por mucho tiempo usa la misma actitud y filosofía para solucionar los problemas y al final no los soluciona y gasta más recursos cada año en soluciones parche.
Al final se tiene un país a medias en muchos sentidos, que tropieza a cada rato con los mismos escollos en el camino, con paradojas como que el ministro de energía rece por lluvia para salir de la crisis de energía y el de transporte para que no llueva para no agravar la crisis del Transantiago. ¿No será que mi profesor tenía toda la razón y en efecto en Chile se hace todo mal?

3 comentarios:
Notable Felipe
Te felicito por esta columna.
Tienes toda la razon, es impresionante como esas palabras del profesor Barrientos, que oiamos incredulos o bien riendonos, se nos repiten TODOS LOS MESES Y SEMANAS. Chile es el reino de la improvisacion y de la negligencia.
¿Por que pasa esto??? Uff. Existen muchos factores, daria para escribir un libro, solo nombrare algunos basicos, para buscar caminos de salida:
A)Cargos publicos ocupados por premios politicos
B) Falta de transparencia y acceso a la informacion
(para poder fiscalizar que nuestras autoridades hagan las cosas y no calienten sillas, o pierdan el tiempo haciendo papers)
C)Falta de competencia en el Mercado y excesiva concentracion de la riqueza en unos pocos grupos controladores de todo
D) Falta de educacion
E)Sistema presidencialista con pocos controles de la ciudadania que hace que funcionarios publicos se sientan asegurados en sus puestos(hay que avanzar a que existan mas cargos que se llenen por concurso publico, eleccion de intendentes y otras medidas que gente como Tu deben diseñar)
Un abrazo
PD: Enviala como carta a el Mercurio
¿Qué pretenden esperar en un país en donde a los técnicos de conocimientos específicos que, bien es sabido por todos, hacen el trabajo de pésima manera, se les llama "maestros"?
Yo creo que además de los problemas parche, tipo alambrito por mientras del maestro chasquilla, esta toda la turbiedad que hay detrás de algunos arreglos que los muestran como definitivos, sabiendo que van a fracasar o no van a resolver el problema totalmente.
Tema aparte: creo que los cientistas políticos deberían tomar cartas en el asunto y ser verdaderos aportes al mejoramiento del país, y no sólo a jugar un ajedrez de imagen. Que digo esto para que todos piensen aquello, que me comporto de tal manera para que se me vea como un tipo de características X.
Es muy probable que presentando sólo la verdad no se llegue muy lejos, pero adoptar una política del "salvemonos como sea", no me parece que ayude en nada al progreso del país.
No me refería a este blog o a ti personalmente, es un comentario general en cuanto a, como lo veo yo, debería ser la labor principal de un cientista político. Creo, los cientistas políticos deberían ser empleados de la gente, y no de los políticos.
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