martes, 22 de mayo de 2007

El dinero no hace la felicidad

Felipe Joui

Cientista político


Muchas expectativas habían sobre el discurso de la presidenta el pasado 21 de mayo donde temas como transantiago, educación, y otros esperaban explicaciones y soluciones concretas.

Uno de los anuncios que más llamo la atención fue la inyección de 650 millones para educación, tema que ha dado que hablar. Títulos como “el ofertón” “el ciclón millonario de Bachelet” son los que vemos el día después en la prensa y como reacción a este notable aumento en el gasto fiscal pero sin tener claro los objetivos o propósitos mas allá de que son para “educación”.

Me parece muy bien y acertado que se abran las arcas fiscales y se invierta fuertemente en los temas y sectores que más lo necesiten y sin duda no tener avances significativos en educación en los 17 años de concertación merecen hacer algo al respecto. Pero no me parece que se tire una cifra (bastante elevada por lo demás) en un discurso público, sin dar detalles ni desglosar la utilidad ni destino de los fondos.

La presidenta habló de que se llegara a tener 1 PC cada 10 alumnos, pero no habló sobre capacitación (pensando en la brecha informática que existe por edad y por clase social) no hablo de salarios, incentivos para capacitación, formación y evaluación docente (que ha sido deficiente), preparación de los profesores tanto a nivel escolar como universitario, gestión municipal en la educación, etc. Estos son temas concretos que necesitan de atención y fondos.

Solo me cabe pensar que la presidenta y su equipo estos temas y el desglose de recursos no lo han pensado y calculado, o bien sí lo han hecho, pero en un discurso como el del 21 de mayo con tantos temas que tratar no había cabida a una explicación en detalle del destino de 650 millones. Cualquiera de las dos, creo que tanto la ciudadanía, como la oposición, deben estar atentos y exigir estos detalles ya que no importa cuantos recursos se inviertan, si se hace de forma incorrecta en los ítems menos apropiados, la cantidad de millones no nos dará la felicidad, sí la puede dar el manejo oportuno y acertado de estos. No queremos más despilfarro como el de EFE, o desvío de los fondos fiscales como Chiledeportes, queremos que los recursos de todos los chilenos se utilicen de forma inteligente y oportuna. Creo que no entienden que a mayor gasto no necesariamente se terminan los problemas.

1 comentario:

Unknown dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Es un poco irresponsable llegar y decir una cifra sin hacer el desglose que se merece. Ojalá que la plata se gaste bien y que el objetivo no sea sólo mejorar la infraestructura. Uno de los temas fundamentales de la educación son los profesores. Hay que incentivar que las personas que estudian pedagogía sean alumnos de alto nivel, y que no estudien pedagogía porque no les alcanzó el puntaje para entrar a otra carrera.

Otro asunto importante es darle más énfasis a las carreras técnicas. No necesitamos llenarnos (aún más) de ingenieros, abogados, periodistas, etc., mediocres que no van a conseguir trabajo cuando ingresen al mundo laboral. Para eso hay que exigir estándares de calidad mínimos más ambiciosos. Por ejemplo (espero que no suene mal lo que voy a escribir ahora), el que sacó menos que, por decir un número 600 puntos een la PAA de Matemáticas (hay que hacer la equivalencia con la PSU) no debería estudiar ingeniería. Si el alumno no aprendió bien lo que se evalúa en la PSU, ¿cómo pretende aprender a derivar, o integrar en varias variables? Para que ese alumno se titule como ingeniero existen 2 opciones:

1.- El alumno se esfuerza y es capaz de aprender lo necesario.

2.- En la universidad que estudió le dan poco peso a la teoría, porque, en la práctica, son pocos los que usan esas herramientas.

Obviamente lo que ocurre en muchas partes es lo segundo. Lo que se logra con eso es crear profesionales que no están a la altura que se espera, y, por lo tanto, es muy probable que no encuentren el trabajo que esperan tener. Hay que publicitar más las carreras técnicas. Y como la cosa se trata de plata (hay universidades que insinúan que si uno estudia ahí, va a ser gerente) hay que decir que un buen gasfiter, albañil o mecánico automotriz puede tener un sueldo similar al de un profesional.

Eso por ahora.

Saludos!